La negociación del contrato del Alto Directivo

Tal y como hemos comentado en otros de nuestros artículos, uno de los momentos claves en toda relación directiva se produce al inicio de la misma, concretamente con la firma del contrato del Alto Directivo y que en determinadas ocasiones, no se le presta toda la importancia que debería.

No se escapa a nadie el hecho de que cualquier tipo de contratación laboral necesita de cierta confianza entre las partes, esto es, empresa y trabajador.

Pues bien, en el caso de los contratos de Alta Dirección, esta existencia de recíproca confianza entre partes es mucho más importante ya que se trata de una de las piezas angulares de la relación y que a su vez va a regir la misma.

Así lo determina el propio Real Decreto que regula este tipo de relaciones en su artículo 2, al señalar que:

la relación especial del personal de alta dirección se basa en la recíproca confianza de las partes, las cuales acomodarán el ejercicio de sus derechos y obligaciones a las exigencias de la buena fe”.

Por tanto, esa especial confianza inicial existente entre dos partes hace que en un primer momento, en muchas ocasiones, no se preste toda la importancia que se debería al contrato y sobre todo, a la negociación del mismo, cuando se están estableciendo las reglas que va a regir la relación profesional de ahí en adelante.

¿Por qué negociar en un contrato de Alta Dirección?

Debemos de tener en cuenta que no nos encontramos ante una relación laboral ordinaria donde al trabajador se considera la posición débil, que en muchos casos no se encuentra en capacidad alguna de negociar, ya que en caso de no aceptar lo ofrecido, la empresa acudirá directamente al mercado laboral en busca de otro trabajador con perfil similar.

Sin embargo, la situación de un Alto Directivo es diferente, por regla general, tanto empresa como directivo parten de una posición muy similar.

Ambos se necesitan y sus perfiles encajan a la perfección por lo que es necesario que ambas partes se encuentren igualmente cómodas con la regulación que va a regir su relación profesional.

Negociar el contrato de Alta Dirección con conocimiento, asesorado por un abogado especialista en Altos Directivos, de acuerdo con la experiencia que hemos atesorado a lo largo de los años, es visto como un aspecto positivo y de fortaleza por parte de las corporaciones. Denota profesionalidad por parte del directivo en su trabajo y confianza en uno mismo.

Hay que tener en cuenta que la negociación del contrato es el primer momento donde la empresa va a poder ver cómo se desenvuelve el Alto Directivo en un asunto profesional, por lo que aceptar sin más lo que señale una de las partes denotará dejadez en sus funciones.

Asimismo, desde un punto de vista legal, debemos de ser conscientes que es esencial negociar el contrato de Alta Dirección. Tal  y como expresábamos en anteriores ocasiones, el legislador ha dado un gran margen de actuación a las partes a la hora de regular sus condiciones laborales.

Así pues, los derechos y obligaciones del Alto Directivo se regularan principalmente por lo pactado entre ellas, siempre dentro de los límites de la normativa especial que es de aplicación y sujetos a las exigencias de la buena fe, lo que hace esencial que se produzca la mencionada negociación.

Apuntar que ante la negociación de un contrato de Alta Dirección, es esencial contar con el asesoramiento de abogados expertos con amplios conocimientos en la materia, ya que de lo contrario se corre el riesgo de que haya aspectos que queden sin regular o no se hayan tenido en cuenta.

Somos abogados especialistas en todo tipo de relaciones directivas
Somos abogados especialistas en todo tipo de relaciones directivas

¿Cómo negociar un contrato de Alta Dirección?

A la hora de negociar un contrato de Alta Dirección debemos ser conscientes que los mismos tienen multitud de flecos y de materias que pueden ser objeto de regulación específica, por lo que es necesario un planteamiento previo de todas ellas con antelación a iniciar la negociación.

Una vez que se tiene clara la esfera de materias a regular en el contrato, es imprescindible localizar aquellas que para cada Alto Directivo tiene una mayor importancia o peso, es decir, fijar nuestros objetivos en la negociación.

Estas “materias objetivo” difieren de unos Altos Directivos a otros y pueden cambiar a lo largo de la vida profesional, pudiendo ser desde la retribución, pasando por posibles beneficios sociales, hasta la flexibilización de la jornada.

Es importante tener localizadas estas materias a fin de focalizar los objetivos de la negociación, siendo conscientes que a fin de llegar a un punto intermedio, deberemos ceder en otro tipo de preceptos que consideremos menos importantes desde el punto de vista personal, pero que tengan una elevada importancia para la empresa.

Aspectos fundamentales a tener en cuenta en la negociación y firma de un contrato de Alta Dirección

Plasmación de la negociación por escrito

Dentro del Real Decreto 1382/1985, de 1 de agosto, por el que se regula la relación laboral de carácter especial del personal de Alta Dirección, en su artículo 4, se señala que el contrato del Alto Directivo debe formalizarse por escrito y en duplicado ejemplar, aunque establece que en caso de que no exista contrato por escrito, se considerará que la relación es de Alta Dirección siempre que ostente las funciones propias del Real Decreto.

En definitiva, la negociación tiene como fin último dejar plasmada por escrito todos aquellos aspectos que se hayan acordado en la misma.

Correcta redacción de las cláusulas

Como continuación al punto anterior, no sólo es fundamental que los aspectos negociados queden plasmados y recogidos por escrito, sino que los mismos se encuentren redactados correctamente desde un punto de vista jurídico, evitando dar lugar a confusiones posteriores a la hora de interpretar dichas cláusulas cuando las mismas desplieguen sus efectos.

El estar asesorado por abogados especialistas marca la diferencia en este punto que te ahorrará posibles costes futuros en caso de controversias entre las partes.

El contrato del Alto Directivo será único

Es relevante el hecho de que no existen un contrato normalizado de Alto Directivo. Esto se produce puesto que el legislador es consciente de la importancia que tiene el mismo por lo que no puede haber dos contratos iguales de Alta Dirección, ya que cada uno de ellos va a tener sus diferentes peculiaridades que lo hace único.

En definitiva, un contrato de Alta Dirección no puede basarse en modelos o plantillas.

Conclusión

Con el fin de resumir La negociación del contrato del Alto Directivo, debemos señalar que se trata de una etapa esencial que ningún Alto Directivo que se precie puede saltarse ya que será la base legal que regule su relación profesional con la empresa.

A la hora de negociar el contrato del Alto Directivo se hace absolutamente imprescindible fijar unos objetivos claros hacia los cuales se debe llevar la negociación a fin de que la misma sea un éxito, debiendo a su vez prestar especial atención a la plasmación de lo acordado en el contrato por escrito, a través de una redacción jurídicamente perfecta que evite controversias futuras.

Debido a la dificultad que tienen todos los aspectos previamente comentados, siempre es aconsejable el asesoramiento por parte de abogados especialistas en la materia a fin de evitar situaciones indeseables.

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Alberto González
Director del Departamento de Derecho Laboral